Vistas de página en total

jueves, 21 de agosto de 2014

El Profesor del Siglo XXI



UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ
CENTRO REGIONAL DE PANAMÁ OESTE
Maestría en Docencia Superior
Materia
Diseño curricular
Docente:
 Nelly Adriana Arauz
Presentado por:
José Fénix Cedeño   8-744-2479
Rafael Moran           8-700-490
Porfirio Padilla        8-514-933
"EL PROFESOR DEL SIGLO XXI"

a) El desarrollo profesional del docente en un entorno tecnológico.
b) El profesor como diseñador de espacios, acciones y materiales educativos tecnológicos.
c) Perfil Profesional del Docente: identidad, conocimiento y cultura
d) Formación docente en la Educación superior.


EL PAPEL DEL PROFESOR ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS. COMO SE AFRONTA DESDE LOS CENTROS DE PROFESORES.
Ana María Jurado Recuerda. C.P. Mª Ana de la Calle, El Coronil (Sevilla).
  • .  EL PAPEL DEL PROFESOR ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS.
  • .1. EL DESARROLLO PROFESIONAL DEL DOCENTE EN UN ENTORNO TECNOLÓGICO.
  •  .2. EL PROFESOR COMO DISEÑADOR DE ESPACIOS, ACCIONES Y MATERIALES EDUCATIVOS TECNOLÓGICOS.
  • . FORMACIÓN INICIAL Y FORMACIÓN CONTINUA DE LOS PROFESORES EN MATERIA TECNOLÓGICA.
  • .1. EL PROFESORADO Y EL PROCESO DE FORMACIÓN A LO LARGO DE LA VIDA.
  • . EL PAPEL DEL PROFESOR ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS.
  • .1. EL DESARROLLO PROFESIONAL DEL DOCENTE EN UN ENTORNO TECNOLÓGICO.
  • .2. EL PROFESOR COMO DISEÑADOR DE ESPACIOS, ACCIONES Y MATERIALES EDUCATIVOS TECNOLÓGICOS.
  • . FORMACIÓN INICIAL Y FORMACIÓN CONTINUA DE LOS PROFESORES EN MATERIA TECNOLÓGICA.
  •  Perfil profesional del docente, identidad, conocimiento y cultura?
  •  Formación Docente En La Educación Superior.

.
Las  funciones del docente cambian cuando debe desarrollar sus actividades en un entorno virtual de E-A que además deja de tener limitaciones geográficas, físicas, temporales y que tiende a dar respuesta a grupos de alumnos cada vez más heterogéneos y diversos, por lo que debe redefinirse su tarea profesional así como las funciones que deberá asumir en el desarrollo de ésta.

El hecho de que el docente tenga una actitud positiva o negativa a la hora de desarrollar su tarea en entornos tecnológicos estará condicionada por:
-         La infraestructura de comunicaciones de que disponga.
-         El espacio disponible en su centro habitual de trabajo que permita la fácil integración de la tecnología.
-         Su preparación para el uso de esta tecnología.
-         La disponibilidad del docente para una formación permanente .
Los profesores se tendrán que someter a distintos cambios entre los que podemos destacar (Jiménez, 1998):
-         Los principios orientadores del currículo. No se puede entender nuestro currículo, si no es desde el punto de vista de la flexibilidad y de la adaptación permanente a los continuos cambios del entorno socioeconómico y laboral.
-         Los agentes establecedores del currículo. Cada vez será menor el nivel de obligatoriedad, para dar paso a la optatividad, a la transversalidad y a la posibilidad de que el alumno diseñe su propia trayectoria educativa y formativa.
-         Las estrategias metodológicas. Las tecnologías han favorecido la aparición de nuevos espacios y modalidades de formación que necesariamente deben llevar asociadas nuevas estrategias metodológicas y nuevas funciones docentes.
-         Las estrategias de evaluación. La no presencialidad y la virtualidad en los entornos de formación  obligan a replantearse también los procesos de evaluación puesto que las estrategias clásicas dejan  de tener validez y deben diseñarse otras de alternativas relacionadas con los procesos de autogestión de la formación y de responsabilidad del propio sujeto.
-         Los productos del mercado. El profesor deberá convertirse en un evaluador continuo de toda la oferta formativa y de los materiales de formación que vayan apareciendo, pues esta va a aumentar de manera espectacular. El profesor deberá ser capaz , además de seleccionar cuales son los materiales más adecuados, cuando utilizarlos y para qué.

La ruptura epistemológica de este final de siglo y la influencia que esta ejerce en la evolución intelectual tienen una clara repercusión en los procesos de formación y profesionalización de los docentes. Esto hace que nos planteemos de un modo distinto tanto las funciones como las tareas que este profesional desarrollará en los espacios educativos  del siglo XXI.
Evidenciamos que la formación y el conocimiento ya no son elementos inherentes a la propia figura y profesión  de los docentes, sino externas a ellos. Los educadores deberán convertirse en transformadores de la educación mediante la utilización de estas herramientas tecnológicas.
Los roles y funciones que estos profesores deberán asumir en los entornos tecnológicos  serán:
-         Consultores de la información: buscadores de materiales y recursos, utilizadores experimentados de las herramientas tecnológicas para la búsqueda y recuperación de la información...
-         Colaboradores en grupo: resolución de problemas mediante el trabajo colaborativo.
-         Trabajadores solitarios: La tecnología tiene más implicaciones individuales que no grupales, pues las posibilidades de trabajar desde el propio hogar, pueden llevar asociados  procesos de soledad y de aislamiento si no se es capaz de aprovechar los espacios virtuales de comunicación.
-         Facilitadores del aprendizaje: Las aulas virtuales y los entornos tecnológicos se centran más en el aprendizaje que en la enseñanza entendida en el sentido clásico
-         Desarrolladores de cursos y de materiales: diseñadores y desarrolladores de materiales dentro del marco curricular pero en entornos tecnológicos, favorecedores del cambio de los contenidos curriculares a partir de los grandes cambios y avances de la sociedad que enmarca el proceso educativo.
-         Supervisores académicos: diagnóstico de las necesidades académicas de los alumnos, tanto para su formación como para la superación de los diferentes niveles educativos, ayudar al alumno a seleccionar sus programas de formación en función de sus necesidades académicas y profesionales, realizar el seguimiento y supervisión de los alumnos  que ayudarán a mejorar los cursos y las diferentes actividades de formación.
Estos roles están enmarcados en una realidad educativa inmersa en continuos cambios, , lo que ha favorecido la creación de grupos que tienen como única característica común la necesidad o la obligación de adquirir unos conocimientos, de comunicarse o de interactuar en espacios telemáticos.

Hemos de tener en cuenta que estamos frente a otro tipo de material didáctico que requiere nuevos planteamientos, tanto por parte de los diseñadores como de los usuarios. Para garantizar la efectividad de los materiales es fundamental hacer una correcta selección de contenidos. La saturación de información mal estructurada y mal relacionada puede traducirse en un alto grado de interferencias y ruidos.

La formación inicial y permanente del profesorado en materia de tecnología es fundamental para garantizar su perfecta adecuación al entorno educativo en el cual deberán desarrollar su tarea docente. Debido al rápido y permanente avance de la tecnología deberemos de tener en cuenta que proporcionarles, desde los planes de formación, un buen conocimiento de base sobre el uso de algunas herramientas de software no asegura que sean capaces de usar las tecnologías de la información en el proceso de E-A.
La formación del profesorado debe suponer un claro punto de inflexión entre los avances de la sociedad de la información y las necesidades de los alumnos para su incorporación al contexto en el que deberán desarrollar su vida personal y profesional. El éxito de la aplicación de las NN: TT en el ámbito educativo dependerá, de la actitud y de las competencias del profesor en materia de tecnología. Predecir cuál es la formación en tecnología que requieren es una tarea bastante compleja, en las que las destrezas mínimas de estos profesores a nivel informático, ofimático y de comunicaciones son:
-         REDES: utilización de navegadores, de servicios www, acceder a servicios on-line, utilizar servidores FTP, enviar y recibir correo, participar en video-conferencias, desarrollar páginas web, utilizar herramientas de trabajo cooperativo...
-         UTILIZACIÓN DE MATERIALES: utilizar CD que contengan materiales y cursos de formación, preparar y utilizar presentaciones en formato electrónico utilizando ordenador y cañón de proyección, identificar y valorar software -educativos  para un nivel concreto.
-         UTILIZACIÓN DE PERIFÉRICOS: CD-ROM, escáner, cámaras de fotos y vídeos digitales...
-         OFIMATICA: dominar algún procesador de texto, base de datos, utilizar programas de gráficos  para crear ilustraciones, presentaciones y animaciones.
Estos ámbitos de formación han de ser considerados como básicos y sometidos a constante revisión y ampliación en función de los constantes y rápidos avances tecnológicos.


Teniendo en cuenta la vertiginosidad con que el mundo se desarrolla actualmente, vemos que las exigencias en la educación  han  aumentado proporcionalmente, esto ha traído como consecuencia que el docente deberá de cambiar sus actitudes con el fin de mantenerse al ritmo de las exigencias actuales. Por lo tanto el perfil del docente del siglo XXI deberá ser tal que le permita  desarrollar una serie de actitudes y habilidades con visión de futuro, deberá ser un líder, manteniéndose siempre innovador y creativo, orientar e inspirar a sus alumnos; además debe estar dispuesto a un mejoramiento continuo personal e intelectual.


A continuación describiremos algunos aspectos que son inherentes al perfil profesional del docente:

En lo profesional:

¡. Deberá dominar su área o disciplina;
2. Se mantendrá actualizado;
3. Sera consciente de la responsabilidad de su profesión.

En lo interpersonal:

1. Ayudará a que sus estudiantes se desarrollen en lo personal y profesional;
2. Deberá ser honesto, abierto, respetara a sus estudiantes y se interesara por ellos.
3. Sera modelo para sus estudiantes en cuanto a comportamiento como profesor, como profesional y como ciudadano.

El docente también deberá cumplir con:

1. Puntualidad;
2. Planificación de sus clases;
3- Una efectiva y eficiente distribución del tiempo para sus clases.

Entre otras habilidades que debe el docente tener en cuente en el desarrollo de sus actividades están: pensar, crear, diseñar, resolver, interactuar, manejar, usar, producir y comunicar. Todo esto con el fin de trabajar, estudiar y construir visiones en equipo, auto evaluaciones, compromisos y el compartir.

Podemos concluir que el docente del siglo XXI tiene un campo mucho más amplio que el docente tradicional debido al desarrollo actual por lo tanto deberá mantenerse siempre actualizado en lo que se refiere a su especialidad, en el campo pedagógico, tiene que ser investigador con el fin de innovar y mejorar las áreas de la educación, planificador, administrador; en lo cultural debe adquirir un compromiso con los cambios que requiera nuestra sociedad; también deberá estar consciente de la situación socio-política del país y como afecta a la educación. Así como también el uso de todos los medios tecnológicos disponibles y apropiados para el  mejor desempeño de sus actividades educativas.


El docente del siglo XXI  deberá mantener su vocación de maestro y al mismo tiempo hacer uso de todos los medios disponibles para lograr que sus estudiantes puedan alcanzar un desarrollo pleno de sus posibilidades como personas y como nuevos profesionales.

Referencias:


"Debería reconocerse que el progreso de la educación depende en gran parte de la formación y de la competencia del profesorado, así como de las cualidades humanas, pedagógicas y profesionales de cada educador".
La formación docente es aquella que posibilita el desarrollo de competencias propias del ejercicio profesional en los diferentes niveles y modalidades del sistema educativo.
Se entiende por formación docente, el conjunto de cursos o eventos académicos con validez oficial, que tienen por objeto habilitar la práctica y/o actualizar a quienes realizan funciones de docencia, en las teorías, procedimientos y técnicas para impartir la enseñanza.
Esta definición por lo tanto comprenderá desde los cursos de diplomado, hasta los estudios de licenciatura, maestría y doctorado en docencia.
Esto es, la idea del profesor experto que limita su función al desarrollo de una clase no tiene cabida ya en el nuevo esquema del trabajo docente; la visión es extensa y se espera que participe activamente en áreas del trabajo educativo anteriormente reservada a grupos específicos: Formación integral, tutorías, participación en el diseño y evaluación curricular, gestión académica, formación y capacitación en aspectos didáctico-pedagógicos, entre otras
.
Existe la necesidad de contribuir al desarrollo y la mejora de la educación, a través de la capacitación del personal docente, en la cual se promueva la innovación permanente en planes de estudio y métodos de enseñanza con la finalidad de garantizar la mejora continua de la calidad de la investigación y el aprendizaje de los alumnos.

Los  elementos que pueden contribuir al logro de lo anterior son la preparación de los docentes, la organización colegiada de la enseñanza y la evaluación que permita la retroalimentación y la mejora del proceso. El perfil tiene la intención de orientar la actuación del profesor, al mismo tiempo que facilitar los procesos de profesionalización de la docencia y se divide en las dimensiones de docencia e investigación.
Las competencias requeridas en la dimensión docente responden a atributos que le permiten:

1. Desarrollar una concepción personal fundamentada de la educación.
2. Ejercer una crítica responsable y propositiva.
3. Contar con conocimientos sólidos y actualizados en los temas pertinentes a su labor.
4. Planificar el proceso enseñanza aprendizaje, equilibrando de manera flexible la libertad de cátedra con los elementos establecidos en el currículo y los requerimientos de los estudiantes.
5. Realizar la adecuada conducción de los procesos de aprendizaje, actuando como facilitador, promotor de la autonomía estudiantil y del trabajo en equipo.
6. Conocer y comprender la cultura de los jóvenes, y a partir de ello ser capaz de actuar, de manera tolerante pero firme, como guía para promover la cooperación y la productiva convivencia en los espacios educativos y en el medio social en general.
7. Acompañar a los estudiantes en sus aprendizajes, a través de actividades de tutoría individual o en grupos y asesoría académica.
8. Comunicarse efectivamente y de manera empática con las personas con las que interactúa.
9. Desarrollar su habilidad comunicativa en un segundo idioma, tanto para su desempeño profesional, como en sus actividades cotidianas.
10. Manejar las tecnologías de información y comunicación como herramienta cognitiva.
11. Trabajar en equipos multi e interdisciplinares, desde su área de especialización.
12. Desarrollar un pensamiento reflexivo en relación con su práctica pedagógica.

Del mismo modo, las competencias de la dimensión de investigación, incluyen atributos básicos que permiten al profesor:

1. Reconocer a la investigación como cauce para desarrollar las innovaciones.
2 .Dominar los fundamentos teórico–conceptuales, metodológicos y técnicos, así como el uso de las herramientas tecnológicas acordes con el campo disciplinario que cultiva.
3. Contrastar sus conocimientos y teorías con las evidencias de una reflexión rigurosa y fundamentada, en el marco de apertura a la crítica de sus colegas.
4. Comunicar efectivamente el conocimiento científico y los resultados de la investigación. 5. Desarrollar trabajo en equipos colaborativos, multi, inter o transdisciplinarios, con pares académicos, así como de organizaciones de los sectores: social, productivo y gubernamental, a partir de proyectos conjuntos y complementarios.
6. Gestionar recursos financieros para el desarrollo de proyectos de investigación ante organismos locales, regionales, nacionales o internacionales.
7. Orientar éticamente su trabajo científico, de modo que permita pasar la prueba pública de los comités de ética, ya sean a nivel institucional, local, nacional o multilateral.
8. Participar en el desarrollo de la cultura científica en la comunidad universitaria y la sociedad en su conjunto.
9. Articular sus capacidades de investigación con la función docente, contribuyendo con ello a la formación de profesionales de calidad y con espíritu científico.

Las instituciones deberán implantar sistemáticamente procesos de sensibilización, socialización, capacitación y formación, a fin de que los docentes cuenten con las herramientas necesarias para hacer frente a las nuevas formas de trabajo. En este sentido, se podrían tener en cuenta los siguientes lineamientos:

1.  Consolidar las acciones de formación docente como el foco central de las estrategias de mejora.
2. Propiciar la formación integral de los docentes a través de metodologías centradas en el aprendizaje y del reconocimiento del profesor como ser humano en sus dimensiones social, profesional, física y psicológica.
3.  Concentrar las acciones de formación docente en las dimensiones de actualización profesional y desarrollo integral, atendiendo básicamente las siguientes áreas: disciplinar, didáctica general y de las disciplinas, curricular, gestión del conocimiento, gestión escolar y desarrollo personal.
4.  Propiciar la formación permanente de los docentes mediante la elección de tiempos propicios, diversificación de modalidades y optimización de los recursos financieros.
5. Promover espacios de evaluación a través de reflexionar la práctica docente.
6. Promover el análisis del impacto de los eventos en la mejora del rendimiento académico de los estudiantes y el desempeño docente en los planteles.
7. Realizar periódicamente procesos de evaluación que permitan ajustar la planeación y organización del programa.

Las diferentes acciones que se tomen (simposios, conferencias, foros, cursos, talleres, seminarios, encuentros y diplomados, entre otras), están estructuradas a partir de dos dimensiones: a) Profesional, cuyo objetivo es brindar al docente las competencias profesionales necesarias (disciplinarias, didáctico-pedagógicas y genéricas), para garantizar su óptimo desempeño profesional; y,
b) Personal, orientada a promover y fortalecer el crecimiento en sus ámbitos personal, social, psicológico, físico, ético y ciudadano.

Teniendo en cuenta lo antes expuesto podemos llegar a la conclusión que logrando tener un docente mayor capacitado, en constate mejoramiento de sus competencias, podremos lograr una mejor formación de nuestros estudiantes.


. BIBLIOGRAFÍA


https://www.youtube.com/watch?v=IYYeVQjmPrY

Barrios, O. (2006). La Formación Docente: Teoría y Práctica, recuperado en agosto de 2007, http://www.umce.cl/%7Ecipumce/educacion/bases/la_formacion_docente.html        [ Links ]
versión impresa ISSN 0185-2760
Rev. educ. sup vol.38 no.150 México abr./jun. 2009
www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185