UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE PANAMÁ
CENTRO REGIONAL DE PANAMÁ OESTE
Maestría en Docencia Superior
Materia
Diseño curricular
Docente:
Nelly Adriana
Arauz
Presentado por:
José Fénix Cedeño 8-744-2479
Rafael Moran 8-700-490
Porfirio Padilla 8-514-933
"EL PROFESOR DEL SIGLO XXI"
a)
El
desarrollo profesional del
docente en un entorno tecnológico.
b)
El profesor como diseñador
de espacios, acciones y
materiales educativos tecnológicos.
c)
Perfil Profesional del Docente: identidad, conocimiento y cultura
d)
Formación docente en la Educación superior.
EL
PAPEL DEL PROFESOR ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS. COMO SE AFRONTA DESDE LOS
CENTROS DE PROFESORES.
Ana
María Jurado Recuerda. C.P. Mª Ana de la Calle, El Coronil (Sevilla).
- . EL PAPEL DEL PROFESOR ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS.
- .1. EL DESARROLLO PROFESIONAL DEL DOCENTE EN UN ENTORNO TECNOLÓGICO.
- .2. EL PROFESOR COMO DISEÑADOR DE ESPACIOS, ACCIONES Y MATERIALES EDUCATIVOS TECNOLÓGICOS.
- . FORMACIÓN INICIAL Y FORMACIÓN CONTINUA DE LOS PROFESORES EN MATERIA TECNOLÓGICA.
- .1. EL PROFESORADO Y EL PROCESO DE FORMACIÓN A LO LARGO DE LA VIDA.
- . EL PAPEL DEL PROFESOR ANTE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS.
- .1. EL DESARROLLO PROFESIONAL DEL DOCENTE EN UN ENTORNO TECNOLÓGICO.
- .2. EL PROFESOR COMO DISEÑADOR DE ESPACIOS, ACCIONES Y MATERIALES EDUCATIVOS TECNOLÓGICOS.
- . FORMACIÓN INICIAL Y FORMACIÓN CONTINUA DE LOS PROFESORES EN MATERIA TECNOLÓGICA.
- Perfil profesional del docente, identidad, conocimiento y cultura?
- Formación Docente En La Educación Superior.
.
Las
funciones del docente cambian cuando debe desarrollar sus actividades en un
entorno virtual de E-A que además deja de tener limitaciones geográficas,
físicas, temporales y que tiende a dar respuesta a grupos de alumnos cada vez
más heterogéneos y diversos, por lo que debe redefinirse su tarea profesional
así como las funciones que deberá asumir en el desarrollo de ésta.
El
hecho de que el docente tenga una actitud positiva o negativa a la hora de
desarrollar su tarea en entornos tecnológicos estará condicionada por:
-
La infraestructura de comunicaciones de que disponga.
-
El espacio disponible en su centro habitual de trabajo que permita la fácil
integración de la tecnología.
-
Su preparación para el uso de esta tecnología.
-
La disponibilidad del docente para una formación permanente .
Los
profesores se tendrán que someter a distintos cambios entre los que podemos
destacar (Jiménez, 1998):
-
Los principios orientadores del currículo. No se puede entender nuestro
currículo, si no es desde el punto de vista de la flexibilidad y de la
adaptación permanente a los continuos cambios del entorno socioeconómico y
laboral.
-
Los agentes establecedores del currículo. Cada vez será menor el nivel de
obligatoriedad, para dar paso a la optatividad, a la transversalidad y a la
posibilidad de que el alumno diseñe su propia trayectoria educativa y
formativa.
-
Las estrategias metodológicas. Las tecnologías han favorecido la aparición de
nuevos espacios y modalidades de formación que necesariamente deben llevar
asociadas nuevas estrategias metodológicas y nuevas funciones docentes.
-
Las estrategias de evaluación. La no presencialidad y la virtualidad en los
entornos de formación obligan a replantearse también los procesos de
evaluación puesto que las estrategias clásicas dejan de tener validez y
deben diseñarse otras de alternativas relacionadas con los procesos de
autogestión de la formación y de responsabilidad del propio sujeto.
-
Los productos del mercado. El profesor deberá convertirse en un evaluador
continuo de toda la oferta formativa y de los materiales de formación que vayan
apareciendo, pues esta va a aumentar de manera espectacular. El profesor deberá
ser capaz , además de seleccionar cuales son los materiales más adecuados,
cuando utilizarlos y para qué.
La
ruptura epistemológica de este final de siglo y la influencia que esta ejerce
en la evolución intelectual tienen una clara repercusión en los procesos de
formación y profesionalización de los docentes. Esto hace que nos planteemos de
un modo distinto tanto las funciones como las tareas que este profesional
desarrollará en los espacios educativos del siglo XXI.
Evidenciamos
que la formación y el conocimiento ya no son elementos inherentes a la propia
figura y profesión de los docentes, sino externas a ellos. Los educadores
deberán convertirse en transformadores de la educación mediante la utilización
de estas herramientas tecnológicas.
Los
roles y funciones que estos profesores deberán asumir en los entornos
tecnológicos serán:
-
Consultores de la información: buscadores de materiales y recursos,
utilizadores experimentados de las herramientas tecnológicas para la búsqueda y
recuperación de la información...
-
Colaboradores en grupo: resolución de problemas mediante el trabajo
colaborativo.
-
Trabajadores solitarios: La tecnología tiene más implicaciones individuales que
no grupales, pues las posibilidades de trabajar desde el propio hogar, pueden
llevar asociados procesos de soledad y de aislamiento si no se es capaz
de aprovechar los espacios virtuales de comunicación.
-
Facilitadores del aprendizaje: Las aulas virtuales y los entornos tecnológicos
se centran más en el aprendizaje que en la enseñanza entendida en el sentido
clásico
-
Desarrolladores de cursos y de materiales: diseñadores y desarrolladores de
materiales dentro del marco curricular pero en entornos tecnológicos,
favorecedores del cambio de los contenidos curriculares a partir de los grandes
cambios y avances de la sociedad que enmarca el proceso educativo.
-
Supervisores académicos: diagnóstico de las necesidades académicas de los
alumnos, tanto para su formación como para la superación de los diferentes
niveles educativos, ayudar al alumno a seleccionar sus programas de formación
en función de sus necesidades académicas y profesionales, realizar el
seguimiento y supervisión de los alumnos que ayudarán a mejorar los
cursos y las diferentes actividades de formación.
Estos
roles están enmarcados en una realidad educativa inmersa en continuos cambios,
, lo que ha favorecido la creación de grupos que tienen como única
característica común la necesidad o la obligación de adquirir unos
conocimientos, de comunicarse o de interactuar en espacios telemáticos.
Hemos
de tener en cuenta que estamos frente a otro tipo de material didáctico que
requiere nuevos planteamientos, tanto por parte de los diseñadores como de los
usuarios. Para garantizar la efectividad de los materiales es fundamental hacer
una correcta selección de contenidos. La saturación de información mal
estructurada y mal relacionada puede traducirse en un alto grado de
interferencias y ruidos.
La
formación inicial y permanente del profesorado en materia de tecnología es
fundamental para garantizar su perfecta adecuación al entorno educativo en el
cual deberán desarrollar su tarea docente. Debido al rápido y permanente avance
de la tecnología deberemos de tener en cuenta que proporcionarles, desde los
planes de formación, un buen conocimiento de base sobre el uso de algunas
herramientas de software no asegura que sean capaces de usar las tecnologías de
la información en el proceso de E-A.
La
formación del profesorado debe suponer un claro punto de inflexión entre los
avances de la sociedad de la información y las necesidades de los alumnos para
su incorporación al contexto en el que deberán desarrollar su vida personal y
profesional. El éxito de la aplicación de las NN: TT en el ámbito educativo
dependerá, de la actitud y de las competencias del profesor en materia de
tecnología. Predecir cuál es la formación en tecnología que requieren es una tarea
bastante compleja, en las que las destrezas mínimas de estos profesores a nivel
informático, ofimático y de comunicaciones son:
-
REDES: utilización de navegadores, de servicios www, acceder a servicios
on-line, utilizar servidores FTP, enviar y recibir correo, participar en
video-conferencias, desarrollar páginas web, utilizar herramientas de trabajo
cooperativo...
-
UTILIZACIÓN DE MATERIALES: utilizar CD que contengan materiales y cursos de
formación, preparar y utilizar presentaciones en formato electrónico utilizando
ordenador y cañón de proyección, identificar y valorar software
-educativos para un nivel concreto.
-
UTILIZACIÓN DE PERIFÉRICOS: CD-ROM, escáner, cámaras de fotos y vídeos
digitales...
-
OFIMATICA: dominar algún procesador de texto, base de datos, utilizar
programas de gráficos para crear ilustraciones, presentaciones y
animaciones.
Estos
ámbitos de formación han de ser considerados como básicos y sometidos a
constante revisión y ampliación en función de los constantes y rápidos avances
tecnológicos.
Teniendo en
cuenta la vertiginosidad con que el mundo se desarrolla actualmente, vemos que
las exigencias en la educación han aumentado proporcionalmente, esto ha traído
como consecuencia que el docente deberá de cambiar sus actitudes con el fin de
mantenerse al ritmo de las exigencias actuales. Por lo tanto el perfil del
docente del siglo XXI deberá ser tal que le permita desarrollar una serie de actitudes y
habilidades con visión de futuro, deberá ser un líder, manteniéndose siempre
innovador y creativo, orientar e inspirar a sus alumnos; además debe estar
dispuesto a un mejoramiento continuo personal e intelectual.
A continuación
describiremos algunos aspectos que son inherentes al perfil profesional del
docente:
En lo profesional:
¡. Deberá
dominar su área o disciplina;
2. Se mantendrá
actualizado;
3. Sera
consciente de la responsabilidad de su profesión.
En lo interpersonal:
1. Ayudará a que
sus estudiantes se desarrollen en lo personal y profesional;
2. Deberá ser
honesto, abierto, respetara a sus estudiantes y se interesara por ellos.
3. Sera modelo
para sus estudiantes en cuanto a comportamiento como profesor, como profesional
y como ciudadano.
El docente también deberá cumplir con:
1. Puntualidad;
2. Planificación de sus clases;
3- Una efectiva y eficiente
distribución del tiempo para sus clases.
Entre otras habilidades que debe el
docente tener en cuente en el desarrollo de sus actividades están: pensar,
crear, diseñar, resolver, interactuar, manejar, usar, producir y comunicar.
Todo esto con el fin de trabajar, estudiar y construir visiones en equipo, auto
evaluaciones, compromisos y el compartir.
Podemos concluir que el docente del
siglo XXI tiene un campo mucho más amplio que el docente tradicional debido al
desarrollo actual por lo tanto deberá mantenerse siempre actualizado en lo que
se refiere a su especialidad, en el campo pedagógico, tiene que ser investigador
con el fin de innovar y mejorar las áreas de la educación, planificador,
administrador; en lo cultural debe adquirir un compromiso con los cambios que
requiera nuestra sociedad; también deberá estar consciente de la situación
socio-política del país y como afecta a la educación. Así como también el uso
de todos los medios tecnológicos disponibles y apropiados para el mejor desempeño de sus actividades
educativas.
El docente del siglo XXI deberá
mantener su vocación de maestro y al mismo tiempo hacer uso de todos los medios
disponibles para lograr que sus estudiantes puedan alcanzar un desarrollo pleno
de sus posibilidades como personas y como nuevos profesionales.
Referencias:
"Debería reconocerse que el progreso de la
educación depende en gran parte de la formación y de la competencia del
profesorado, así como de las cualidades humanas, pedagógicas y profesionales de
cada educador".
La formación docente es aquella que posibilita el
desarrollo de competencias propias del ejercicio profesional en los diferentes
niveles y modalidades del sistema educativo.
Se entiende por formación docente, el conjunto de
cursos o eventos académicos con validez oficial, que tienen por objeto habilitar
la práctica y/o actualizar a quienes realizan funciones de docencia, en las
teorías, procedimientos y técnicas para impartir la enseñanza.
Esta definición por lo tanto comprenderá desde los
cursos de diplomado, hasta los estudios de licenciatura, maestría y doctorado
en docencia.
Esto es, la idea
del profesor experto que limita su función al desarrollo de una clase no tiene
cabida ya en el nuevo esquema del trabajo docente; la visión es extensa y se
espera que participe activamente en áreas del trabajo educativo anteriormente
reservada a grupos específicos: Formación integral, tutorías, participación en
el diseño y evaluación curricular, gestión académica, formación y capacitación
en aspectos didáctico-pedagógicos, entre otras
.
Existe
la necesidad de contribuir al desarrollo y la mejora de la educación, a través
de la capacitación del personal docente, en la cual se promueva la innovación
permanente en planes de estudio y métodos de enseñanza con la finalidad de
garantizar la mejora continua de la calidad de la investigación y el
aprendizaje de los alumnos.
Los elementos que pueden
contribuir al logro de lo anterior son la preparación de los docentes, la
organización colegiada de la enseñanza y la evaluación que permita la
retroalimentación y la mejora del proceso. El perfil tiene la intención de
orientar la actuación del profesor, al mismo tiempo que facilitar los procesos
de profesionalización de la docencia y se divide en las dimensiones de docencia
e investigación.
Las
competencias requeridas en la dimensión docente responden a atributos que le
permiten:
1. Desarrollar una
concepción personal fundamentada de la educación.
2. Ejercer una
crítica responsable y propositiva.
3. Contar con
conocimientos sólidos y actualizados en los temas pertinentes a su labor.
4. Planificar el
proceso enseñanza aprendizaje, equilibrando de manera flexible la libertad
de cátedra con los elementos establecidos en el currículo y los requerimientos
de los estudiantes.
5. Realizar la
adecuada conducción de los procesos de aprendizaje, actuando como
facilitador, promotor de la autonomía estudiantil y del trabajo en equipo.
6. Conocer y
comprender la cultura de los jóvenes, y a partir de ello ser capaz de
actuar, de manera tolerante pero firme, como guía para promover la cooperación
y la productiva convivencia en los espacios educativos y en el medio social en
general.
7. Acompañar a los
estudiantes en sus aprendizajes, a través de actividades de tutoría
individual o en grupos y asesoría académica.
8. Comunicarse
efectivamente y de manera empática con las personas con las que interactúa.
9. Desarrollar su
habilidad comunicativa en un segundo idioma, tanto para su desempeño
profesional, como en sus actividades cotidianas.
10. Manejar
las tecnologías de información y comunicación como herramienta cognitiva.
11. Trabajar en
equipos multi e interdisciplinares, desde su área de especialización.
12. Desarrollar
un pensamiento reflexivo en relación con su práctica pedagógica.
Del
mismo modo, las competencias de la dimensión de investigación, incluyen
atributos básicos que permiten al profesor:
1. Reconocer a la
investigación como cauce para desarrollar las innovaciones.
2 .Dominar los
fundamentos teórico–conceptuales, metodológicos y técnicos, así como el uso
de las herramientas tecnológicas acordes con el campo disciplinario que cultiva.
3. Contrastar sus
conocimientos y teorías con las evidencias de una reflexión rigurosa y
fundamentada, en el marco de apertura a la crítica de sus colegas.
4. Comunicar
efectivamente el conocimiento científico y los resultados de la investigación. 5.
Desarrollar trabajo en equipos colaborativos, multi, inter o
transdisciplinarios, con pares académicos, así como de organizaciones de
los sectores: social, productivo y gubernamental, a partir de proyectos
conjuntos y complementarios.
6. Gestionar
recursos financieros para el desarrollo de proyectos de investigación ante
organismos locales, regionales, nacionales o internacionales.
7. Orientar
éticamente su trabajo científico, de modo que permita pasar la prueba
pública de los comités de ética, ya sean a nivel institucional, local, nacional
o multilateral.
8. Participar en
el desarrollo de la cultura científica en la comunidad universitaria y la
sociedad en su conjunto.
9. Articular
sus capacidades de investigación con la función docente, contribuyendo con
ello a la formación de profesionales de calidad y con espíritu científico.
Las
instituciones deberán implantar sistemáticamente procesos de sensibilización,
socialización, capacitación y formación, a fin de que los docentes cuenten con
las herramientas necesarias para hacer frente a las nuevas formas de trabajo.
En este sentido, se podrían tener en cuenta los siguientes lineamientos:
1. Consolidar las acciones de formación docente
como el foco central de las estrategias de mejora.
2. Propiciar la
formación integral de los docentes a través de metodologías centradas en el
aprendizaje y del reconocimiento del profesor como ser humano en sus
dimensiones social, profesional, física y psicológica.
3. Concentrar las acciones de formación docente
en las dimensiones de actualización profesional y desarrollo integral,
atendiendo básicamente las siguientes áreas: disciplinar, didáctica general y
de las disciplinas, curricular, gestión del conocimiento, gestión escolar y
desarrollo personal.
4. Propiciar la formación permanente de los
docentes mediante la elección de tiempos propicios, diversificación de
modalidades y optimización de los recursos financieros.
5. Promover espacios
de evaluación a través de reflexionar la práctica docente.
6. Promover el
análisis del impacto de los eventos en la mejora del rendimiento académico de
los estudiantes y el desempeño docente en los planteles.
7.
Realizar periódicamente procesos de evaluación que permitan ajustar la
planeación y organización del programa.
Las
diferentes acciones que se tomen (simposios, conferencias, foros, cursos,
talleres, seminarios, encuentros y diplomados, entre otras), están
estructuradas a partir de dos dimensiones: a) Profesional, cuyo objetivo
es brindar al docente las competencias profesionales necesarias
(disciplinarias, didáctico-pedagógicas y genéricas), para garantizar su óptimo
desempeño profesional; y,
b) Personal,
orientada a promover y fortalecer el crecimiento en sus ámbitos personal,
social, psicológico, físico, ético y ciudadano.
Teniendo en cuenta lo antes expuesto
podemos llegar a la conclusión que logrando tener un docente mayor capacitado,
en constate mejoramiento de sus competencias, podremos lograr una mejor
formación de nuestros estudiantes.
. BIBLIOGRAFÍA
https://www.youtube.com/watch?v=IYYeVQjmPrY
Barrios, O. (2006). La Formación Docente: Teoría y
Práctica, recuperado en agosto de 2007, http://www.umce.cl/%7Ecipumce/educacion/bases/la_formacion_docente.html [ Links ]
versión impresa ISSN 0185-2760
Rev. educ.
sup vol.38 no.150 México abr./jun. 2009
www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185